viernes, 24 de agosto de 2012

¿Sabéis por qué todo es distinto? Porque me he enamorado de cada milímetro de su piel y de cada pensamiento que guarda.
Me encanta todo. Él. Sin más.
No hay un minuto entero en el que no esté pensando en él, en qué estará haciendo en ese momento... Porque es mi droga, y le necesito todo el tiempo que puedo.
Me encanta él.
Me encanta que me de un beso en la frente cuando no me lo espero, porque le apetece.
Me encanta cuando me apoyo en su brazo y me acaricia el pelo, tan despacio, tan suave y tiernamente que incluso llego a quedarme dormida.
Me encanta que me mire y yo me haga la tonta para seguir notando su mirada en mí.
Me encanta que me quite y me ponga los zapatos cuando estoy encima suya.
Me encanta que me tumbe sin que yo se lo pida, mientras besa todo mi cuerpo.
Me encanta que me tenga en brazos y me lleve a la cama, al sofá, o al suelo.
Me encanta que, mientras estamos dormidos, me abrace inconscientemente.
Me encanta que me susurre al oído que me quiere, que ese día estoy preciosa o que soy pequeña.
Me encanta que me proteja cuando estamos solos en la calle.
Me encanta que agarre mis piernas fuertemente mientras suspira.
Me encanta que me desnude.
Me encanta que sonría y que ría mientras suelta una carcajada.
Me encanta encontrarme con su mirada cuando me doy la vuelta.
Me encantan sus dibujos, sus peluches, sus rosas, sus cartas, sus canciones, sus dulces...
Me encanta verlo despertar.
Me encanta verlo dormir.
Me encanta que me acompañe a casa.
Me encanta hacerle cosquillas y ver como aguanta sin reir.
Me encanta que recorra mi cuerpo con sus manos.
Me encanta que me bese cada espacio en mi cuerpo.
Me encanta que me haga el amor hasta dejarme sin aliento.
Me encanta que me bese y me abrace después de hacerlo.


Pero sobre todo, lo que más me gusta y amo, es que todo esto sea estando enamorada de él...

viernes, 10 de agosto de 2012

Por supuesto. Por supuesto que las personas cambiamos a lo largo de nuestras vidas.
O por lo menos, yo sí lo he hecho...