Aparecen personas en la vida curiosamente extrañas, que se permiten cambiar tu ritmo de vida, tu forma de pensar y de sentir el mundo cómo normalmente lo haces. Y lo saben.
Supongo que, en algún remoto caso, nadie es consciente de los cambios que se hacen el uno al otro en ambas vidas y en ambas almas.
Escuchadme, que sé lo que digo...
Detrás de una puerta, cruzando una calle, a través de un cristal, bajo un paraguas, sentado frente a ti, en un círculo vicioso... encontraréis a aquellas curiosas personas que precisamente están ahí, sin que nadie lo sepa, sin que tú te hayas percatado que habían estado ahí desde que tú llegaras mucho después... y se dispondrán a cambiarte. Y a cambiarse porque tú eres suyo.
Así es una obtención de un cuerpo pegado a un alma, que se une a la tuya durante una etapa de tu vida, sea la que sea, tratando de hacer algo en ti.
Agradezco que encontrara detrás de una puerta, cruzando una calle, a través de un cristal, bajo un paraguas, sentado frente a mi y en un círculo vicioso a la misma persona de la que me vicié desde que llegué mucho tiempo después: porque ella me estaba buscando a mí.
Las oportunidades de levantar el vuelo y completar tu vida siempre llegan... estoy esperando mi turno.
martes, 24 de septiembre de 2013
domingo, 15 de septiembre de 2013
Y de nuevo allí, frente a toda la libertad posible, cerca del éxito, de la felicidad final, volví a sentirme sola...
Quizás, la vida intenta de nuevo que piense y recapacite, pero se me hace difícil conseguirlo. Ni siquiera sé por qué ha tenido que ser ahora, en este preciso instante, y este mismo lugar donde me tengo que venir abajo.
Lo peor de sentarte en este fragmento del rocoso camino, es que me siento cansada y todas las imágenes se nublan.
De hecho, creo estar confundiendo recuerdos con fantasías o pesadillas, y enseñanzas con un castigo, y no sé si a mi lado hay alguien dispuesto a decirme cómo son las cosas.
A lo mejor estoy rodeada de maravillosas personas en esta parada, pero la niebla de confusión que estoy sintiendo ahora mismo no me deja verlas y lo que es peor, oírlas.
Me imagino, que por culpa de estos pensamientos, de no saber en qué parte del camino me he parado y por qué, no consigo saber cuál es la razón de mi cansancio. Mis pies se pararon y ya está.
No noto ningún movimiento muscular, ni siquiera de los faciales, esos que todos los días te hacen sonreír o llorar cuando expresas tus emociones... Se han perdido y alguien se los ha llevado.
Lo único que noto son mis lágrimas cruzando mis mejillas, y parándose en mis labios, para saber que algo no va bien aquí. Y es lo único que me avisa hasta ahora de la situación...
Quizás esté sola y lo que estoy viviendo es la realidad... claro.
Quizás, la vida intenta de nuevo que piense y recapacite, pero se me hace difícil conseguirlo. Ni siquiera sé por qué ha tenido que ser ahora, en este preciso instante, y este mismo lugar donde me tengo que venir abajo.
Lo peor de sentarte en este fragmento del rocoso camino, es que me siento cansada y todas las imágenes se nublan.
De hecho, creo estar confundiendo recuerdos con fantasías o pesadillas, y enseñanzas con un castigo, y no sé si a mi lado hay alguien dispuesto a decirme cómo son las cosas.
A lo mejor estoy rodeada de maravillosas personas en esta parada, pero la niebla de confusión que estoy sintiendo ahora mismo no me deja verlas y lo que es peor, oírlas.
Me imagino, que por culpa de estos pensamientos, de no saber en qué parte del camino me he parado y por qué, no consigo saber cuál es la razón de mi cansancio. Mis pies se pararon y ya está.
No noto ningún movimiento muscular, ni siquiera de los faciales, esos que todos los días te hacen sonreír o llorar cuando expresas tus emociones... Se han perdido y alguien se los ha llevado.
Lo único que noto son mis lágrimas cruzando mis mejillas, y parándose en mis labios, para saber que algo no va bien aquí. Y es lo único que me avisa hasta ahora de la situación...
Quizás esté sola y lo que estoy viviendo es la realidad... claro.
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