La sensación de estar vivo no es siempre la misma. A veces sentimos que estamos casi muertos, otras veces que estamos en el mundo por casualidad y no tenemos nada que perder o alguna vez pensamos que le tenemos miedo a la muerte.
Pero, vivir de verdad tu vida es lo realmente difícil. No siempre nos damos cuenta que estamos vivos y seguimos andando, sin prestar atención a los pequeños detalles que están día a día con nosotros, a las personas que aparecen en nuestras vidas y nos cambian sin saberlo, a las horas perdidas cuando hacemos algo que nos gusta... Y es así, como un día miras a tu alrededor y piensas: "¿Tengo todo esto? ¿Desde cuándo?".
Sí, no te has dado cuenta cómo empezaste de cero, porque es lo fácil. Lo difícil es conseguir que cada día, cada momento, cada segundo, sea como empezar de cero.
Y ahí es dónde la mayoría de las personas nos rendimos.
A no ser, que alguien sepa cómo no rendirse y se quede a tu lado para enseñarte...
No hay comentarios:
Publicar un comentario